Existen formas de afrontar los cuidados basadas en el autocuidado que hacen que el cuidador se sienta mejor y lo transmita a la persona cuidada.
Aunque cada enfermo es diferente y cada situación es única, conocer algunas recomendaciones puede sernos de utilidad y orientarnos en la forma de cuidar.
La persona cuidadora debe ser capaz de conciliar el hecho de ser cuidadora con su vida personal, laboral y social.